jueves, 11 de agosto de 2016

He mamado de la luz
de la forma más obscena que conozco
pero aún, señor, no me he iluminado.

Almudena Vega



mi gata ha venido a tumbarse en la mesa
apoya su cabeza en mi mano derecha
y duerme plácidamente entre mis brazos mientras tecleo
es difícil escribir así
y es que últimamente nada es sencillo
el alivio de no pertenecer
la tristeza de no pertenecer
acaricio a mi animal callado
tal vez simulando un sueño
hundiendo sus raíces en a saber qué tierra removida
gata barniz de resina
polvo de oro que me enseña a modular la palabra:
restauración
como una taza de cerámica expuesta al Kinsugi

domingo, 10 de julio de 2016

fueron dos y una noche

y todo fue frío y no pasó absolutamente nada
sepan comprender que ellos sólo tenían la misma piedra
para construir un puente
que había algo como una tristeza en calma
brotando entre el cemento mismo del pensamiento
un síndrome de burnout de este lado del corazón
puesto en guardia
como una mimosa pudica
que al más leve tacto humano imita la marchitez
y provoca que sus hojas se plieguen
para evitar ser arrancadas


domingo, 19 de junio de 2016