viernes, 1 de agosto de 2008

Merodea...


Negro como la sombra.
Negro como la noche.
Negro como el dolor.

Merodea y a cada paso,
deja de recuerdo un zarpazo.
Este gato no tiene compasión.
Tengo dolorido el corazón.

Pero...
aún respiro.

1 comentario:

Maërandor dijo...

Por favor, preciosa, llámame pronto.