lunes, 4 de agosto de 2008

Tócame



Ahora es de noche en los ecos de mis nostalgias. Es el peor de mis momentos. Cuando vienen a visitarme todos mis fantasmas. A oscuras vienen a mí todas las deudas, todos los reproches, todas las soledades...A oscuras duelen más las pérdidas, y las horas perdidas...también. Doy vueltas en la cama, intento evadirme en los espejismos que me salvan la cordura durante el día. Nada. No funciona.

Ahora me da por fijarme en la otra mitad de mi cama. Una mitad vacía. ¿Cuándo empiezan a verse los espacios demasiado grandes? ¿Cuándo un espacio pasa a ser vacío? ¿Cuándo un vacío se llena tanto de espacio?

Cierro los ojos, de nuevo. Imagino. Imagino que una mano dibuja olas en mi espalda. Imagino...No se equivoquen. No es el sexo. No. Es el contacto. Porque, ¿acaso no tomamos conciencia de nuestra propia existencia cuando alguien nos toca? ¿No es al sentir otra piel cuando sentimos la vida de la nuestra? Ya no es algo que únicamente nos recubre, que nos da forma, más o menos gratamente. Cuando alguien nos toca está rescatándonos de esta invisibilidad, de este anonimato. Nos dibuja, difuminándonos. Mezclándonos. Y de pronto, somos dos, para después formar parte de un uno. La noche no se hizo para respetar las matemáticas. Entre sombras, las sumas multiplican los sentidos. Y aquel músculo olvidado durante el día, camuflado de piedra, hace acto de presencia. Y nos asombramos. Vaya si nos asombramos. ¡De estar vivos!

"Te lo cambiaría todo, menos los ojos" me dijo un día. Pero en noches como esta podría olvidarlo.

9 comentarios:

newpowersoul dijo...

¿Por algunas algas náufragas, dices?
Siempre la mar vuelve a llevárselo todo, lo engulle y hace que desaparezca. Siempre.
Incluso cuando naufragas en medio de un mar de sábanas vacias.

Meryone dijo...

no es el sexo. es el contacto

acabas de hacerme tomar conciencia (conciencia real, digo) de que, en el fondo, también soy romántica fuera del mundo de las artes...

tantos años negándolo...

pero sí

es justo eso

incluso cuando es con desconocidos, quiero decir. no soy de relaciones estables. no soy de relaciones más que esporádicas...

y siempre había dicho lo de que "esas cosas se hacían mejor entre dos"

no es el sexo

es el contacto, repito

me ha gustado

ahora, ánimo para tí

besos

saudade dijo...

Tus palabras son suaves... Qué maravilla, se puede volar sobre ellas, caer en otras y acudir a otras diferentes y no pierden esa suavidad.
Respecto al título... Justo ayer lo cambié (en el fotolog) y aquí lo medio cambié únicamente.
Corresponde a una etapa de mi vida en la que todas las palabras que escribía escondían (o no tanto) una tristeza palpable... Pero las etapas de la vida son diferentes, y ahora estoy en otra, y aún no me había parado a cambiarlo (quién sabe por qué) pero... En el blog lo dejé así porque aunque lo que cuenten las palabras sea lo más feliz del mundo seguirán escondiendo esa tristeza que de alguna manera me caracteriza, aunque en estos momentos no la sienta tanto.
En fin, casi te cuento mi vida, pero es que cuando me pongo... no paro ;).
Por cierto, ¿cuál es tu fotolog?

Gracias por pasarte,
un beso ^^

Demolition Doll dijo...

"Es la sensación de contacto. En cualquier ciudad por donde camines la gente tropieza contigo. En L.A. nadie te toca. Estamos siempre tras este metal y cristal y añoramos tanto el contacto que chocamos contra otros solo para sentirlo"

Es una cita de la peli "Crash", me la recordó tu post...

Meryone dijo...

"como sería este puto mundo si hubiera que aceptar las cosas tal cual son"

sí. a mí también

beso

S. dijo...

Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que sólo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.

Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.

Tal vez sea por esto
que pensar en un hombre
se parece a salvarlo.



Es el poema '9' de Roberto Juarroz. Me lo recordó tu texto, que es hermoso.

Me hah gustado tu blog, así que igualmente me estaré dando vueltas por acá. Me gusta el modo que puedes acomodar los días de textos largos a cortos, de imágenes a la ausencia de ellas. Creo que yo soy demasiado esquemática, jo.

Y probablemente te copie lo de radio blog (jo jo jo).

Un beso grande.

Nadna dijo...

La noche puede ser una aliada y la enemiga. El contacto, dices, nos crea, despierta nuestra consciencia.
Sí.
Pero también la ausencia, también la soledad y la pérdida.
Depende del tacto.

P.S. No te enfades si no contesto. Todo es muy complicado. Pero te visito.

Nébula dijo...

Para Nadna:

Es cierto lo que dices. Pero a veces duele tanto que no se piensa en el precio que pagamos después.


"Pero los despojos con los que cuento son de una materia mucho más volátil que los pergaminos chamuscados"

Eso me suena demasiado...


Por cierto, no tienes que disculparte :), "complicado" es mi segundo nombre, así que te comprendo más de lo que crees, aunque saber de ti siempre me dibujará una sonrisa, que lo sepas =)

Ah! Y yo también te leo ^^

Juan Antonio dijo...

Conciencia de nuestro cuerpo a partir del contacto con el otro. Es cierto. El roce de un dedo, de unos labios sobre nuestra piel nos hacen reparar en nuestra propia realidad física. Es muy cierto. Y no deja de ser curioso.

Claro que no es sexo. Es mera conciencia de los sentidos.

Has encontrado una forma bellísima para expresarlo: "Cuando alguien nos toca está rescatándonos de esta invisibilidad, de este anonimato".

Pensándolo bien, un naufragio tiene algo de la melancólica belleza del atardecer. Y es tan romántico...

Saludos.