viernes, 12 de septiembre de 2008

Efectos Retardados


Cuando me di cuenta de que podía ganar,
ya no me quedaba nada que perder.

6 comentarios:

Irénicus dijo...

Sólo cuando no tenemos nada que perder nos atrevemos a actuar verdaderamente, sin miedo al fracaso pues éste nos es indiferente.

Ojalá hicieran concursos en los que el ganador fuera quien más se autodestruyera.

William De Baskerville dijo...

Uhmmm... creo que yo tambien.

Este lugar relaja y da tiempo para la reflexión.

saudade dijo...

y ya no jugué.

Someone exactly like you. dijo...

¿Ahora es demasiado tarde,princesa?


"- Y si no puedo querer ¿qué? ¿y si soy como un peón del ajedrez?que su máximo movimiento en el amor es un pasito adelante, solo un pasito adelante. Que no soy como las torres, ni como los alfiles ni como los caballos, soy un peón.
- Entonces dificilmente podrás comerte a la reina."

S. dijo...

Las imágenes de fichas de ajedrez siempre me remiten, sin ninguna razón lógica, a una frase de Eliseo Alberto que dice: "Las personas se dividen en dos grupos: las que están cerca y las que están lejos".

He ahí el dilema.

:*

eliú dijo...

ufffff....
hice dejavu con esa frase.