jueves, 11 de septiembre de 2008

Insomnios


Las noches se inundan de insomnios que no saben estar solos.

7 comentarios:

saudade dijo...

insomnios pegajosos y necesitados...

Someone exactly like you. dijo...

Creo que yo tampoco sé estar sola...


¿O será que no quiero?

S. dijo...

Tengo un amigo que es fetichista de pies. En realidad es mi mejor amigo, y a partir de ahí podría decirse que ha cambiado por completo mi visión sobre las fotos de pies.
Así que lamento no poder relacionar directamente esta entrada con lo que debería ser: insomnios necios. Como suelen ser los insomnios.

Hasta hace varios años oscilaba frecuentemente entre periodos de insomnios. Insomnios de lo más molestos. Pero otros padecimientos de mi mente intranquila han desembocado desde entonces en un constante letargo que, por otro lado, tampoco me deja demasiado en paz.

Respondiendo a lo que comentabas en mi fotolog (porque soy mala con las terapias y no vi mi película de ayer, oh): en el plan de estudios de mi carrera incluye un cierto número de talleres de creación literaria. De manera que uno no tiene demasiada opción. Este curso estoy llevando el de cuento y el de poesía. Con gusto puedo enviarte alguno de los cuentos si *ajam* me facilitas tu mail. Porque soy demasiado penosa como para exhibirlos tan públicamente.

Ahora huyo que una aburrida clase me espera.
Un abrazo enorme.

Someone exactly like you. dijo...

4:36.Estoy en el estado de tu título.

Irénicus dijo...

¿Y qué hay de cuando pasas días sin dormir y, una tarde cualquiera, cuando estás bien acompañado, bostezas y se te caen los párpados?

Happily Bleeding dijo...

el insomnio es la visita que se resiste a abandonarte, si de estar solo se trata hazle un lugar debajo de tu cama, en mi caso la visita es femenina y mientras me revuelco en la alfombra y enlodo el lugar pidiendole que se valla, ella me sonrie e invade el techo de la habitacion, al otro dia todo es mas lento, las caras de las personas son mas humanas y mi desayuno es una pausa exquisita. . aprovecho para decirte que me gusta lo que escribes, fuera de gremio escribimos todos. :)

Rubén Darío Carrero dijo...

Qué me importa recordar cómo he llegado aquí. No puedo dormir y creo que estoy en un hotel en Bruselas ó tal vez es el mismo apartamento donde vivo en una triste y oscura calle de Maracay.

Leerte me hizo escribir:
Mi soledad es un caballo.
-Ahora, contigo, me doy cuenta-.