martes, 9 de septiembre de 2008

Una...y otra vez


Poco a poco,
paso a paso,
gota a gota.

La voluntad es un músculo que también se entrena.

6 comentarios:

S. dijo...

Yo quisiera abrir puertas, sencillamente.
La voluntad es un músculo muy necio, agregaría también.

Creo que, finalmente, nunca me ha interesado demasiado buscarle significados a mis sueños. Recuerdo que alguna vez, cuando me leyeran las cartas o la mano o algo (soy adicta a todas esas cuestiones dogmáticas clandestinas) me dijeron que podría interpretar mis sueños para buscar claves premunitorias en ellos. Pero si el presente me parece confuso ¿para qué querría yo saber del pasado?

A veces me gusta imaginar cosas, de mis sueños, como si fueran ciertas y darlas por hecho, pero nada más.

Me ha encantado la foto terriblemente, ¿la tomaste tú?

Un abrazo.

Someone exactly like you. dijo...

Yo intento cerrar puertas,con el corazón.

Meryone dijo...

ya soy mayor, llevo tres comidas seguidas nutriéndome correctamente y hasta me río

pero tengo moquitos y no quiero estudiar!!

me gusta más entrar y salir por las ventanas...

ves?? ya soy mayor otra vez

besos

Nadna dijo...

A veces no es cuestión de voluntad, sino de paciencia.

Pero es tan difícil ser paciente.

Un beso

Mordisquitos dijo...

Fantástica reflexión. Me recuerda a un cuento de Roalh Dahl sobre un jugador compulsivo que trataba de ver las cartas boca abajo.

Demolition Doll dijo...

Totalmente de acuerdo, pero hace falta tener mucha voluntad para ponerse a entrenar, lo cual hace de esto un círculo vicioso...