martes, 25 de noviembre de 2008

Va por ellas


Llora el silencio
por mis lágrimas secas,
por estos ojos vendados,
por ésta herida abierta.

Soy la arena perdida
de un reloj destrozado.
Tengo la esperanza rota
y el corazón, helado.

En su mirada
oculto el gesto,
oculta la amenaza.
Caen palabras
como lluvia de cuchillos.
Puños
que son puñales.
Duele la piel.
Duele la carne.
Duele el alma.

Me cubre de dudas.
¿Son mías sus culpas?

El miedo se hace rutina
y la rutina,
miedo.

Todos aman su máscara.
Estoy sola en esto.

9 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Todo el día llevo apoyando y promoviendo que internet sea un espacio donde movilizar y concienciar a la gente sobre este problema.

Tu poema ha sido un bello colofón. Me pareces Poeta

Favio dijo...

pues a mi no sólo me pareces, eres poeta!!
gracias por darnos esas líneas, colaboran con el mundo..

Oski dijo...

Un buen homenaje en este día tan importante. Porque aquel que maltrata no es hombre sino un auténtico animal.

Ojalá se acabe pronto esta lacra y todos podamos vivir en paz, sobre todo esas mujeres que día a día conviven con su enemigo, ese al que un día llegaron a amar.

Un saludo.

Juan Antonio dijo...

Por ellas. Por todas.

Gracias. Un beso.

ANDREA dijo...

Me has quedado sin palabras, no tengo nada más que añadir a lo que has expresado tú en tu poema.

Un saludo y hasta la proxima

carlos dijo...

Son tus versos sentencia,son ternura,son la verdad oculta,son el silencio que otorga,son sangre escondida,son tus versos el eco del golpe,las manos en los oídos,la mirada de un niño
tras la puerta,
son la tensa espera de que llegue un día mas sin fin.
Y el fin que ha de llegar es el de ellos!
La pregunta de ¿Son mías las culpas? Refleja tanto,que duele pensarlo.Ese momento en que llega a justificarle es impresionante.
Tu poesía lo es.
Por el fin de esta plaga! .*
Un abrazo fuerte!

crysania dijo...

sorprendente lo sabes

El Charro y yo dijo...

entiendo perfectamente, cuando hablas del amor a una mascará... es una shit... encantador tu blog, te visitaré a menudo

William De Baskerville dijo...

Y Por el alma de tus palabras.