sábado, 13 de diciembre de 2008

Primer Mandamiento


Silvia Ji
Entre la palabra y el hecho
hay una distancia infinita.

Dejándome

el alma en carne viva,

herida de muerte.


Olvidé

el primer mandamiento:

no hay reglas.

18 comentarios:

ANDREA dijo...

Tú eres la que tienes que ponerte tus propias reglas, nada ni nadie debe de imponer sus reglas, se libre, cual pajaro surca el cielo, se tu misma,

Un saludo y hasta la próxima

Lycans Laqueus dijo...

aquello de prohibido prohibir y esas cosas que hay clavadas en las paredes de los locales orgiásticos y religiosos.

un lobo en cuadro

R. dijo...

Ya no queda nada a lo que atenerse.

Noelplebeyo dijo...

En su incumplimiento llegan las dolorosas penitencias...

Alicia. dijo...

No hay reglas. Siempre que cumplamos nuestras propias reglas.

William De Baskerville dijo...

Pero si perdón.

carlos dijo...

Pues podría "hacer trampas" e ir a mirar cual es y luego volver aquí,pero la verdad es que ahora mismo no caigo en cual es el primer mandamiento :o
Pero lo que sí es lo primero que quiero decir es que me alegro de tu regreso!!
Y ponte solo una regla,no dejar nunca de ser tú.*
Un abrazo!!

Dara Scully dijo...

Es un todos contra todos, un ataque desproporcionado de ausencias y flechas envenenadas entre las que, con pies de plomo, tenemos que caminar. Sin reglas, sin pautas. A ciegas.


Miau

Juan Antonio dijo...

La terrible conciencia de sabernos libres.

Se te echaba de menos. Mucho.

Besos.

Terapia de piso dijo...

Hasta el hecho de decidir que no hay reglas es una regla.

José Roberto Coppola

Camaleona dijo...

Yo tengo un millón de reglas, entre ellas que mis palabras se asemejen a mis actos, así soy transparente y no engaño a nadie.

S. dijo...

A mí siempre me ha gustado pensar que hay reglas, pero al mismo tiempo soy como ese personaje de "Pi: El orden del caos" que está constantemente re-estructurando su propio universo. Más tardo en convencerme de una norma que en desencantarme.

Has estado un poco perdida, nena (y supongo que yo también), pero espero que todo esté bien de tu lado del mundo. Tengo algunas cosas que contarte, o quizá muchas pero no sé si las recordaré todas, y de cualquier modo serían de manera caótica.
Ya te diré luego que ahora el sueño se apodera de mí. Apenas vuelvo.



Besos en eterno retorno.

FER dijo...

Pues las reglas están bien, a mí me gustan. La salsa de la vida está en saltárselas.

Bendito concepto el de pecado y las satisfacciones que da cometerlo...

Beso

JUACO dijo...

Tiene razón Andrea, tú eres quien tiene que poner tus propias reglas, y no olvidarse nunca que la libertad es algo grandioso, y no se debe de perder.

Un saludo.

Demolition Doll dijo...

Creo que las reglas son necesarias, para uno mismo y su orden interno, y para no dejarse pisotear por los demás, en eso va un poco la dignidad, creo yo.

Y en ocasiones, solo cuando apetece, saltárselas por el placer que da ir contracorriente y hacer algo indebido, pero no como norma.

Mer G.G dijo...

Las reglas tienen un misterioso destino...que nacieron para que el saltarselas nos produsca un agradable cosquilleo...
La mayoria de las reglas fueron hechas para invitarnos a pasarlas por alto y saltarselas.

Bella imagen,me encantan las pinturas de Silvia Ji,tiene una en la que varias ranas suben por la espalda de la chica que me parece muy hermosa.Consigue un bonito equilibrio entre el mundo humano y el lado mas animal.

Un abrazo y encantada de leerte de nuevo,que siempre es agradable pasarse por este rinconcito tan mágico.

Mer

Adilon dijo...

Dicen que la primera regla del amor es que no hay reglas... si es la primera, solo significa que hay más y me temo que asi es.

AAN dijo...

Me gusta ese mandamiento, mucho. Y la ilustración, versión libre de La princesa cisne.

Subo, subo :). Siento mi desconexión...