martes, 2 de junio de 2009

Como agua entre los dedos


Geliografic
A menudo dejo correr el tiempo
desprovisto de magia,
y es él mismo quien compadece
mi perfil amable, mi blanda cadencia.
Como, confusa de rumbo, desemboco
alejada de toda frontera,
perdida de todo propósito,
en un burdo reproche ante el espejo
y todo se vuelve deuda, desperdicio, lamento.

A menudo acuno en mi regazo
un día cualquiera.
Sueña que lo visto de metáfora
y lo saco de paseo
para que lo alumbre una luz fingida
que lo salve del paroxismo,
del naufragio.

A menudo cuento las horas
evitando la tentación de ponerles nombre
para que no me duela en los labios
dejarlas marchar,
libres de este castigo ateo,
de estas cadenas que retienen a solas
mis manos solas.

22 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Primer !!!! como en los viejos tiempos !!!!...

escurrir el tiempo en esas manos repletas de palabras maravillosas...

eres una artista

Orologiaio dijo...

El tiempo... es el Parámetro por excelencia; implacable, inexorable, inevitable.

Beelzenef dijo...

Sonrisa fugaz, que se descubre al creerlo atrapado. Y apenas se esboza, cuando ambas, Tiempo y sonrisa, ya han desaparecido.

Un abrazo, maravillado por tus palabras

u dijo...

nada más y nada menos

azul-violeta dijo...

Como agua entre los dedos pasan las palabras, los sueños y algunas ilusiones. Se resbalan, llegan a perderse, pero dejan siempre su huella.

El Charro y yo dijo...

buenisimo... no seguimos leyendo? sin aburrirnos...

Juan Antonio dijo...

Evitas la tentación de poner nombre a las horas... y haces bien. Duele mucho sentir que las perdemos entre nuestras manos.

Has tardado, pero ha merecido la pena esperar.

Mer dijo...

Nunca me decepcionan tus poemas!

Mer observando Tokio desde el tejado.

Dara Scully dijo...

Si les pones nombre a las horas, a veces, se quedan contigo y te cuídan.



un miau de mermelada, bonita :)

Gacela dijo...

Buf... yo tengo un mes por delante de horas lentas y pesadas. Si a ti se te escpana, te presto de las mías, que me van a sobrar por todos lados!

nessarosse dijo...

El tiempo... lo mire por donde lo mire siempre me parece un enemigo temible...

Carlos dijo...

Cadenas que nunca de perpetúan porque las rompes con tus versos, rebelde que liberas al tiempo de su propia tiranía.

Un abrazo!

Lord Gideon dijo...

A menudo juego a cazar gotas de agua del agua que corre en mis manos como momentos que se ven pasar. Los a menudos, a menudo se hacen tan largos...

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Todo se vuelve duda, y espera.
Puedes pasear por el fin de los tiempos, quizá encuentres algo de tiempo mágico.
Un saludo

Carol dijo...

Me alegra haber encontrado tus palabras. :)
Un abrazo fuerte.

Meryone dijo...

y cómo no pensar en rebequita con ese título?

tú inviertes tu tiempo en escribir y buscar ilustraciones bonitas. cómo se podría invertir mejor??

besos

Djuna dijo...

BISCUIT

Apoyarse en un poema un momento, esperar que pasen los huracanes, que el buzón del correo continúe vacio, con el polvo de una expectativa que esta muy lejos de la realidad.
Me gusta descansar un rato en este blog, pensando en gatos negros que vigilan la noche con rayos disueltos en la mirada.


pd:El paraíso, por momentos, aparece en la concepción
general del caleidoscopio. Una estructura vertical
llena de manchas grises. Si cierro los ojos, bailarán
dentro de mi cabeza los reflejos de los cascos, el tem-
blor de una llanura de lanzas, aquello que tú llama-
bas el azabache. También, si quito los efectos dramá-
ticos, me veré a mí mismo caminando por la plaza
de los cines en dirección al correo, en donde no en-
contraré ninguna carta.


Roberto Bolaño

William De Baskerville dijo...

Nébula, que preciosidad de descripciones. No sé con cual quedarme de las tres partes.

En principio te diría que el tercero, pero vuelvo al segundo y desemboco al primero y siento lo mismo.

Besos.

Pd: en esta semana he vuelto al otoño en dos lugares, y como he dicho en el otro lugar, es de agradecer ver un retazo del otoño en Junio, se hace más corta la espera.

aLba * dijo...

a menudo dejo correr el viento...

Angelonero dijo...

Tierno como la caricia de las olas cuando te conviertes en arena, misterioso como callejón sin salida en los días que eres sombra, hipnotico como el aliento de las estrellas. Un cuaderno de bitácora elegante, bonito y acogedor, que volveré a visitar con más calma, con las venas bailándome el rumor amargo del café. Saludos oscuros.

R. dijo...

A menudo yo también dejo correr el tiempo. Total...¿qué puedo perder?

El Peregrino dijo...

Hola amiga, aquí te dejo mí nebulosa, la verdad es que es muy difícil el saber de donde viene uno y a donde vá, me interesó mucho tu blog, espero podamos llegar a hacer cierta amistad, quizas te guste el mío