sábado, 5 de septiembre de 2009

Alquimia Popular


Erin Cone
Teme al forastero
enfermo de romance,
perro ciego de celo
que te arroja su deseo a la cara
con el anhelo fuera de ti.

Huye de su tránsito no-gratuito.

Inabarcables como horizontes.
Arden como soles.
Aman crueles como dioses.

13 comentarios:

  1. No lo pillé...como casi siempre, o casi nunca

    Un beso

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  2. Las palabras se vuelven metales y en alguna parte del mundo los atardeceres son líquidos!!

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  3. No hay que temer, solo esperar, el tiempo pone a cada uno en su sitio.

    Un abrazo

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  4. Glorioso. Estremecedor, culminando con el modo de amar de los dioses.

    Pero realmente es una diosa quien escribe estos poemas
    Un abrazo

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  5. Los dioses no saben amar sin crueldad.

    Creo que siempre acabas por leerme la mente.

    Besos.

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  6. ... como si fuéramos desinteresados, desprendidos... idealistas...

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  7. El amor de los dioses, debe ser que somos muy mortales y no podemos entenderlo.


    Llegue de casualidad a tu blog y me encanto!
    saludos!

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  8. Palabras que casi creo que voy a tomar por consejo pues a veces nos dejamos engañar por esos arrebatos que no tiene ni pies ni cabeza...besos!

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  9. no hay que temer a nada, ni defenderse... algunos forasteros son como agua de mayo...

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  10. huir hacia delante siempre, nebulilla...

    huir

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  11. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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