sábado, 5 de septiembre de 2009

Alquimia Popular


Erin Cone
Teme al forastero
enfermo de romance,
perro ciego de celo
que te arroja su deseo a la cara
con el anhelo fuera de ti.

Huye de su tránsito no-gratuito.

Inabarcables como horizontes.
Arden como soles.
Aman crueles como dioses.

13 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

No lo pillé...como casi siempre, o casi nunca

Un beso

Paprika Jonhson dijo...

Las palabras se vuelven metales y en alguna parte del mundo los atardeceres son líquidos!!

Tony Amesty dijo...

No hay que temer, solo esperar, el tiempo pone a cada uno en su sitio.

Un abrazo

Beelzenef dijo...

Glorioso. Estremecedor, culminando con el modo de amar de los dioses.

Pero realmente es una diosa quien escribe estos poemas
Un abrazo

Juan Antonio dijo...

Los dioses no saben amar sin crueldad.

Creo que siempre acabas por leerme la mente.

Besos.

Didac Udagoien dijo...

... como si fuéramos desinteresados, desprendidos... idealistas...

Posmoderna dijo...

El amor de los dioses, debe ser que somos muy mortales y no podemos entenderlo.


Llegue de casualidad a tu blog y me encanto!
saludos!

Agua dijo...

Palabras que casi creo que voy a tomar por consejo pues a veces nos dejamos engañar por esos arrebatos que no tiene ni pies ni cabeza...besos!

Winnie dijo...

no hay que temer a nada, ni defenderse... algunos forasteros son como agua de mayo...

Meryone dijo...

huir hacia delante siempre, nebulilla...

huir

Rubén Darío Carrero dijo...

Dioses aburridos del porqué.

elretratodefranz dijo...
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William De Baskerville dijo...

Se puede decir más alto, pero no más claro.