domingo, 20 de septiembre de 2009

Ma Non Troppo


Marta Altieri
El hombre que me busca
nunca tuvo un Dios en contra.
Cae de su boca un consuelo postizo,
estrecho cobijo
de quien no sufrió en su carne cicatrices.

El hombre que viene a visitarme
es de afecto fácil.
Se pierde entre lo no-dicho
y le parece hermoso
el pájaro que cuelga de mi hombro.

El hombre que me sueña
sueña otra cosa que no soy yo.
Me deshabita en cada abrazo.
Me desencuentra a cada paso.




[I saw a beggar, he was standing on his wooden crutch.
He cries out to me, "Hey, you must learn not to ask for so much."
Another pretty woman, waiting there in her darkened door,
she cries out to me, "Hey, why not ask for just a little bit more?"]

4 comentarios:

Anansi dijo...

"Me desecuentra a cada paso" bello :0

Noelplebeyo dijo...

Un hombre que no te merece, entonces

Juan Antonio dijo...

Sólo tú podías decir algunas cosas como lo haces.

Me deshabita en cada abrazo.

Más que "ma non troppo" (que me encanta, dicho sea de paso), casi diría "Andante cantabile".

Hermoso, nena.

juan pablo dijo...

Sea todo tu reino un rubor sobre tus dedos exasperados que intentan arpegios con las estrellas mientras la oscuridad en su oleaje te arrastre hacia lo alto o se abra camino lentamente rodando espesa por tus antebrazos claros.
Sea ese pájaro hermoso y esquivo que asoma cual títere del promontorio musgoso que apila tus sueños dinamitados todo tu reino. Seas tu solamente ese pájaro que resplandece al hombro de un cuerpo vacante, y el cuerpo al final del espolón fantasma que lo mortifica nido de tinieblas de aquel rubor que peligra tan solo. Que yo no puedo saberlo; que estoy condenado a soñarte, y lo reconozco. No, déjate la máscara puesta, doncella estoica, que no vine a quedarme y vendarte las alas o cotejar con las tuyas mis cicatrices. Préstame si lo soportas las cuencas rugosas de tus manos frías para vaciar en ellas algo de esta lava negra que me pesa tanto en el corazon.