lunes, 5 de julio de 2010

Ego


Adam Miller
La tregua me encontró,
quieta en mí misma,
hecha ya a sus alas
y, como siempre, pasajera,
en proporciones invertida,
me resbaló, armónica,
una alegría ingrávida
alisándome la frente,
dejándome por toda inquietud
esa flecha, aquello que fue,
tu largo adios.

17 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

atravesada por un cupido negro

Maximo Parcial dijo...

Me siento bien cuando entro a este espacio... hay armonía.

Abrazos

Juan Antonio dijo...

Sabes que no podemos vivir sin tus palabras, nenita.

koveri dijo...

Qué bello poema!!

Pykus dijo...

A veces sueño que regreso y...

HUMO dijo...

Lo sé, lo siento hacía mucho no pasaba, es bellísimamente triste tu poema.
Por suerte recuperé el tiempo perdido de mi ausencia y te estuve leyendo, cosa que he disfrutado mucho!

Cariños y amor!

=) HUMO

Carlos dijo...

Durante la tregua una pausa atraviesa el silencio hasta que la tregua se rompe en versos.

Tregua se titula pero es un poema de inmensa fuerza! Un abrazo

Me alegra volver a leerte.

Mer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mer dijo...

Extrañaba tus palabras.

Abrazos.

NÓMADA dijo...

Ah! Qué ánimo blanco! Qué paz!

Vanessa dijo...

Al menos la tregua te encontró, eso en parte, es un gran alivio aunque dure poco.
Bonito poema.
Besos!

María dijo...

Efectivamente, se respira paz y belleza en este magnífico lugar.
Es un placer para los sentidos.

Djuna dijo...

siempre hay aquí una tristeza que tranquiliza, que sabe lanzar las palabras.
me encantan las imagenes de este blog!

Dara Scully dijo...

los adioses largos siempre fueron mis menos favoritos. escuecen.


sonrisa. grande.

Damian Alberto Vera dijo...

es fascinante como reduces el universo inmeso de los sentimientos a pocas palbras profundas y contundentes, admiro mucho tu trabajo...

Rubén Darío Carrero dijo...

Los adioses son más rápidos que el tiempo?...me hiciste pensar, yo no quería, ya es muy tarde...jajajaja...

Beso.

Naticesita dijo...

me encantó insreiblee!!