lunes, 13 de septiembre de 2010

Perdona si aún me acuerdo de tus manos


Jordi Solano
Hay un abrigo
por cada gesto de tu cuerpo
que me roba el frío y me cura.

Y es entonces
cuando me olvido
de lo que he sido hasta ahora.

Y sólo es tu boca
en mi boca,
cuatro manos que se buscan,
este enredo de piernas.

Dos nómadas

donde la piel no basta.

Traspasar la frontera

de tu ombligo,
lamer tus soledades,
comerse el vértigo
para siempre.
Anclar a mi vientre
tu ritmo,
mientras, en tus ojos,
un disparo.

Y yo te miro y me pregunto
quién de los dos es el espejo.

11 comentarios:

Dara Scully dijo...

ambos. seguro.
(me gusta y no hace falta que diga más)




(sonrisa)

Noelplebeyo dijo...

el uno para el otro. Simbiosis

Orologiaio dijo...

Qué ritmo de reflejos...
Me gustó mucho :)

***Vanessa*** dijo...

Me gusta, es genial cómo describes cuando dos cuerpos se hacen uno.
Besos.

Mer González dijo...

No me gusta...porque me ha encantado.Entró en mi y se me quedó clavadito muy dentro.Y ahí que se quede porque me gusta mucho.

Juan Antonio dijo...

Nenita... sabes que a veces no me es posible decir nada después de leer muchas veces tus palabras.

Esta es una de esas veces.

saudade dijo...

Si es que todo lo que se diga queda superfluo.
Me encantas

Helenaconh dijo...

qué pasada de texto, me encanta.

María dijo...

He tenido unos días complicados y justo hoy, entro y encuentro todas las publicaciones que eché de menos este tiempo atrás.
Enhorabuena por tu regreso y por este precioso poema, en el que me quedo con esa última frase en la que los dos, por amor, son el mismo reflejo, uno del otro, ante el espejo.
Besos.

NÓMADA dijo...

Bueno. (Sonrío).
"Yo te miro y me pregunto
quién de los dos es el espejo"
Me encantan esos dos versos.

la chica de las biscotelas dijo...

que preciosidad...
y la musica!