viernes, 25 de febrero de 2011

Babel


Miramos la guerra desde lejos
con los ojos blancos de un nómada
rehabilitado.

A traves de la maraña de lenguas como algas
creímos que eran otros los
crucificados.

Y no hicimos nada.

12 comentarios:

Lord Gideon dijo...

La distancia es trinchera hasta que la ola nos cubre

juan bello dijo...

Observamos. Paciencia.

Miguel Sánchez Ibáñez dijo...

Indiferentes, sí.

Noelplebeyo dijo...

y para muestra un botón libio

me gusta babel, y me gustó el leer(te)

george dijo...

dis tancia


... paisaje desvelado.
un placer,
g.

Raquel F. dijo...

Ser pasivo es difícil en realidad tanto como actuar.

Desilusionista dijo...

Y después se creen con derecho a llamarnos monstruos porque aceptamos la indiferencia.

Me parece que faltan muchas verdades por decir. Me alegro de que algunos no se callen ;)

Un beso!

Nahuel dijo...

la desidia es...anda personal, naturaleza humana...saludos

sendadelnahuel.blogspot.com

Pablo Hernández M. dijo...

me encanta esa imagen de los árboles con ojos...

el poema... no hay nada que agregar, lo dijiste bien

saludos

Gacela dijo...

Como el poema aquel de "primero se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, no me importó".

Mientras los palos caigan sobre el Otro, no nos damos por aludidos, no movemos un músculo. Probablemente cuando nos decidamos a ponernos en marcha, sea demasiado tarde...

**LA CHICA DEL FONDO** dijo...

Porque nunca pensamos que podríamos nosotros acariciar la cruz.

emiliano dijo...

!!!