lunes, 14 de febrero de 2011

Valentine


Pat Perry
Tengo el corazón rasurado,
pero he perdido
los latidos en demasiadas apuestas.

Tanto aire para un sólo pecho.
Dos tetas para un mordisco de niebla.
Tu sexo
ya no me suda tu amor blanco
entre las manos.

Yo acaricio el tiempo.
Como si fueras un cuerpo, le digo,
y me ladra, difícil.

Mira mi pobre y rojo corazón de papel
en el escaparate, junto a los demás.

9 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

latirá

más tarde que temprano ante los ojos adecuados

gran poema..bueno, como siempre

Alhy dijo...

Lo que no se lleva el tiempo se lo lleva la literatura, la música, el cine...

De los corazones rasurados salen las mejores historias...

Miguel Sánchez Ibáñez dijo...

Pero qué carnal, no?

Dominus dijo...

Gran dolor...

Nahuel dijo...

puedes rasurarte sin cortarte....abrazos

http://sendadelnahuel.blogspot.com/

Desilusionista dijo...

Chúpate esa, Valentín de las pelotas.

Es lo que pasa por tener corazón...

Un beso ;)

juan bello dijo...

Rojo sobre rojo
como el latido
o el roto de un vestido

Rocío dijo...

Uffff precioso!
"corazón rasurado"

me encantó!

Gacela dijo...

Hay que seguir apostando, los latidos siempre se multiplican, aunque al principio resulten prácticamente inaudibles. Pero hay que seguir apostando...