sábado, 5 de marzo de 2011

Touché


Con la cabeza entre tus muslos
fuiste en mi boca
vul
ne
ra
ble
cerrados tus ojos a la saliva y
a la lengua
no viste que de frotar
se me
hincharon los labios
allí
donde dejaste tu cosecha de
gusanos blancos
colgando
como la espuma rabiosa
de un perro.

11 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

suele pasar


más de lo que parece

Miguel Sánchez Ibáñez dijo...

Uyuy, como la vida misma.

Desilusionista dijo...

La rabia es lo que tiene, contagia que no veas.

Un beso.

Abraham dijo...

"Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado."

(San Juan de la Cruz)

Rocío dijo...

Todos somos vulnerables en la boca de los demás... :)

juan bello dijo...

no me gustan los perros. ser vulnerables nos hace temibles.

Jorge Ampuero dijo...

Intenso!!!

:)

**LA CHICA DEL FONDO** dijo...

Deberías haber aprovechado la vulnerabilidad.

g dijo...

joder,
qué bueno.


y disculpa el -joder-
ha sido un exceso parecido al de las flores blancas de más abajo :)

Samuel Hernández dijo...

Maravilloso. Todo un ejercicio de poder. Todos nos mostramos tan nimios como somos cuando la saliva ajena sirve de batuta, y nos guía.

moreiras dijo...

Brillante