viernes, 13 de enero de 2012

A diario


te pones de pie sin que eso marque la diferencia
Tan altos de ti los leves intentos como odiseas
y sin embargo caminas
Caminas
con el ánimo del que lleva mucho tiempo encerrado
sin que se note lo que te urde
la sombra de una revancha
y te mezclas entre capaces de alma baldía
como un testigo presencial más de la ciudad que te mastica
mientras tu espíritu anfibio desafía las teorías de lo habitable
y todo aquello que no deberías haber sido
te acompaña

11 comentarios:

M.Samsa dijo...

los dos últimos versos arañan.

Lord Gideon dijo...

los dos últimos verssos son demoledores, me gusta mucho

las afinidades electivas - España dijo...

Cierto!

Noelplebeyo dijo...

no por ello somos peores

CeReCiTa* dijo...

Muy cierto, me gusta tu blog, te sigo, sígueme en http://princesailusa.blogspot.com/

Vagamundo dijo...

Caminar, sin olvidar mirar derecha e izquierda antes de cruzar. A veces, muy cerca, ademàs de un peligro, hay un tesoro que nos descubre que no todo es todo error lo que nos acompaña

El Joven llamado Cuervo dijo...

Alma baldía, qué bello. Y así vamos todos, islas con almas desiertas.

J.Gomis López dijo...

A diario
somos cazadores
sin búsqueda,
peces en el agua ahogada de
la ciudad desértica.

Genial tu poema. Me ha encantado.

AmanecerNocturno dijo...

Y me acompaña hasta el fin del mundo sin que yo sepa cómo deshacerme de ello. ¿Tú sabes cómo?
Bonito blog, un saludo.

Juan Cruz López dijo...

Qué poema más bueno, Isabel. Me encanta por su densidad.

Miguel Sánchez Ibáñez dijo...

Vivir siendo sin ser