
te pones de pie sin que eso marque la diferencia
Tan altos de ti los leves intentos como odiseas
y sin embargo caminas
Caminas
con el ánimo del que lleva mucho tiempo encerrado
sin que se note lo que te urde
la sombra de una revancha
y te mezclas entre capaces de alma baldía
como un testigo presencial más de la ciudad que te mastica
mientras tu espíritu anfibio desafía las teorías de lo habitable
y todo aquello que no deberías haber sido
te acompaña


11 Libélulas:
los dos últimos versos arañan.
los dos últimos verssos son demoledores, me gusta mucho
Cierto!
no por ello somos peores
Muy cierto, me gusta tu blog, te sigo, sígueme en http://princesailusa.blogspot.com/
Caminar, sin olvidar mirar derecha e izquierda antes de cruzar. A veces, muy cerca, ademàs de un peligro, hay un tesoro que nos descubre que no todo es todo error lo que nos acompaña
Alma baldía, qué bello. Y así vamos todos, islas con almas desiertas.
A diario
somos cazadores
sin búsqueda,
peces en el agua ahogada de
la ciudad desértica.
Genial tu poema. Me ha encantado.
Y me acompaña hasta el fin del mundo sin que yo sepa cómo deshacerme de ello. ¿Tú sabes cómo?
Bonito blog, un saludo.
Qué poema más bueno, Isabel. Me encanta por su densidad.
Vivir siendo sin ser
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