lunes, 4 de junio de 2012

hay

una última oportunidad después del dolor
yo que no quise inmiscuirme
ahora empujo mi cuerpo hasta la puerta
soy un animal que ya no retrocede
mira
algo ha sido extirpado
es cierto
mi corazón es una puta triste
tengo la boca abierta y ningún hombre
pero queda la voz
aquí la voz existe
si puedo escribir puedo salvarme
decir soy un instrumento
he venido a contar lo que me ronda
lo que me da cuenta

como quien hace terapia
o saca la basura

7 comentarios:

Tranquilino González dijo...

Yo creo que Marías quisiera escribir novelas llegando a esta perfección del lenguaje. Y perdona, quizá no te guste Marías, pero yo vengo un poco alucinado con sus libros. Y este poema es tan hermoso. Podría ser el resumen de una trilogía de Marías. El poder impresionante del poema.
Un abrazo.

Emily dijo...

precioso

después del dolor hay más dolor

que nos empuja

Histeriopía dijo...

La mejor terapia para el dolor de la soledad siempre termina siendo escupir palabras sobre el terapéutico papel en blanco.

Fran dijo...

Que salvaje erotismo desprenden tus versos...

bsos

alkerme dijo...

Me gustó.

Saludos.

Dara Scully dijo...

Queda la voz que quiebra las paredes.


(mediasonrisa)

Anónimo dijo...

Desgarrador y muy sentido, un torbellino de sentimientos se ha apoderado de mi al leerlo.

Es rebueno y me ha encantado, creo que revisaré este blog desde el principio, ché. Podría redescubrir unas letras que hace tiempo abandoné por el frenesí del día a día.

Saludos, hechicera de los versos.