sábado, 14 de julio de 2012

no te creas

que hay días que ni yo misma entiendo
que yo tampoco aguanto a esta de mí
a esta más que lenta
a esta absurda sumisa de tristeza
célica y callante
pálpita
a esto lazado a un mundo
y que sin embargo se depreda
arrinconado de construir todo eso que perdió un día
por el camino

7 comentarios:

Rafael dijo...

Es como un monólogo en un mundo invisible.
Un abrazo en la tarde.

Ave De Estinfalo dijo...

A todos nos ha pasado alguna vez

Saludos!

¿Princesa? dijo...

Creo que estas cosas tristes para leer son mucho mas sinceras que las mentiras de cuento, es una realidad con la que todas las personas nos sentimos identificadas; lo gratificante es imaginar que existe algún alma que te soporta hasta más que tú mismo. Me encantó.

Anónimo dijo...

Hermoso, muy hermoso... Tenemos que entendernos y saber convivir con nosotros mismos antes de encontrar el alma con la que nos acoplemos en el infinito devenir vital...

Saludos, Hechicera de las Letras.

Nahuel dijo...

siempre me encanta lo sutil de tu poesía.

Saludos, Nahuel

Abraham dijo...

Es que no hay yo.
Hay días.

Jorge Ampuero dijo...

Versos que revelan nuestro contradictorio caos interior.
Nos leemos.

Besos ;)