domingo, 18 de noviembre de 2012

niña nadie nada

Yo vine a celebrar mi hueco  
Ramón Gil Sánchez


qué fue de tu instinto suicida
aquel tiempo largamente insoportable
que te distrajo
ahora que abres flores por palabras
y los hechos retroceden
y caen al vacío
y en silenciosa ceremonia
te vendes a la vida que acude a tu sangre y la fecunda
todos esos peces que fluyen veloces
trayendo en las escamas óvulos de belleza
tuyo el cuerpo que hoy es capaz de sentir el sol bajo el sol
alma rehabilitada de haber dudado siempre
tu venida
¿ahora entiendes soledad?
¿ahora comprendes la medida primigenia del hueco
que celebras como tuyo?
como si hacia dentro tus ojos vieran
en solo tú
hay un interior en tu interior
su forma la da las cosas que suceden

8 comentarios:

Anónimo dijo...

“¿Ahora comprendes la medida primigenia del hueco
que celebras como tuyo?”… Trágico y esperanzador.

Ahora comprendo y entiendo, y asumo. Hay un abismo en nuestro interior, y todos y cada uno de nosotros somos responsables de superarlo y de arrojar luz sobre él. Y de llenarlo de vivencias.

Gracias Hechicera de las Letras, empiezo la semana sintiendo y reflexionando

Darío dijo...

Insondable.

Lauramanda dijo...

beauty :)

kynikos dijo...

muy bello, y lleno de cristales con que perforar y mirar tan hondo. muy hermoso.
un abrazo, sincero

María Sotomayor dijo...

AY!!

Lucas Loomis dijo...

leí: todos esos "penes" que fluyen veloces. no sé por qué.

cirugia plastica de gluteos dijo...

"Te vendes a la vida que acude a tu sangre.." que hermosa poesia, cuan hondo cala en mi interior, cuan identificado me siento al leer tus lineas... inexplicablemente perfecto,..
Te felicito,
Saludos

Juan Antonio dijo...

Rituales del silencio en el epicentro de la devastación. Es tan doloroso tomar conciencia de ese hueco en el que nos suponemos latiendo únicos, imperturbables.

Beso.