sábado, 12 de enero de 2013

acá está la que vive

por cada ojo que cranéa
mi corazón es un ciervo blanco sin llanura
no importan las palabras no importa la boca
sino es para masticar cuidadosamente la hostia de los días
que fracasan conmigo
yo hago espíritu
represento la cosa
este aire esta suelta de miembros sin signo aparente
de discurso
esta deuda a cuánto
en cuanto al fruto mejor no referirse

7 comentarios:

Rafael dijo...

Duro poema en unos versos que sacan la verdad y no la esconden.
Un abrazo en la noche.

Abraham dijo...

Pero a ti sí me refiero:
tu fruto mejor
enmárcalo
aquí lo has bordado.
Y me llevo tu trozo de mordida.

Noelplebeyo dijo...

algo sale siempre

Darío dijo...

Masticar sin que nada nos satisfaga del todo. Sos brutal.

Ene dijo...

Las bocas tienen importancias relativas...

Besos, me quedo.

ANDREA dijo...

Cada palabra es un gesto, cada gesta una palabra y ambas no son nada sin la una a la otra.

Un Saludo y hasta la próxima

Anónimo dijo...

La verdad siempre sale a flote, las penas siempre se arrastran cual cadena de preso, los versos nos llevan a la verdad eterna. Gracias, Hechicera de las Letras, eres los rayos de sol que atraviesan las nubes en estos grises días.
Versos, más versos.