sábado, 2 de febrero de 2013

he llegado de todo lo que huye

y estoy frente a mi tregua
a lo que respira y me contempla desde
anchos ojos de caballo y orácula dentadura
intuyo un órdago
en las vanas extensiones de mi habla
profundamente paria
el miedo el miedo el miedo
se revela en todo lo que me acontece

7 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

algun dia no habrá salida

Leonardo B. dijo...


[como sopro de vento

a palavra aninhada
palavra.]

um abraço,

Lb

María Góngora dijo...

querida, me acabas de matar...

Anónimo dijo...

El miedo no puede atenazarnos, hay que plantarle cara con esperanza. Es necesario que venzamos a nuestros fantasmas y sigamos con la vista al frente.

Lo mejor está por llegar, cual pájaro que se acerca tras haber migrado mientras el crudo invierno azota su espíritu.

Gracias, Hechicera.

Pablo Moreiras dijo...

Quizás si te paras, giras la cabeza y lo miras a la cara, el miedo se asuste. ;)

N Ó M A D A dijo...

He llegado de todo lo que huye...
Hermoso comienzo.

Darío dijo...

Maravillosamente intrigante...