domingo, 28 de abril de 2013

he mentido

no la he dejado atrás ni por tanto ha concluido
allí donde no la vida seguía
no hay nada a lo que vivir se parezca más
que a esta forma que reconozco en la propensión a una vigilia
devuelta a las cosas las cosas vuelven a suceder
vuela al fondo un pájaro cualquiera
otro
quizás el mismo
un gato contempla la ciudad en un tejado
y no es posible estar al margen

8 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

ahi estoy, si

Darío dijo...

Su forma de mentir tan dulcemente...

Gab Martínez dijo...

me gustan los gatos, y esa forma de atrapar una imagen por medio de las palabras y convertirlo en algo distinto.

Saludos

Rafael dijo...

El gato puede ser el testigo ideal que dicte sentencia sobre esa "mentira", quizás piadosa.
Un abrazo.

Nefer Munguia dijo...

Aunque a decir verdad, los gatos siempre están al margen de todo, solo observan y observan


Saludos!

Didac Udagoien dijo...

al final, resulta que sí es posible permanecer siempre al márgen... tristemente.

Anónimo dijo...

Los gatos nunca mienten, Hechicera de las Letras, y nunca estan al margen....
Son mudos testigos de lo que les rodea, como muchos de nosotros a los que el miedo, o el qué dirán, o la rutina, nos atenazan impidiéndonos cambiar las cosas que nos rodean.
Gracias por seguir creando, gracias...Gracias.

Vagamundo dijo...

Los reincidentes, solemos dejarnos involucrar por la vida misma, una y otra vez, aunque tenga los ojos de otro color y, a veces, hable con las mismas palabras.