sábado, 8 de junio de 2013

creí que era una nube y era un incendio

yo que creía que había pasado el tiempo 
que al aire se oxidaba
habrá quienes griten quienes se busquen en caída
y hagan de la muerte un nombre propio
por mi parte no quiero saber nada de lo que no existe
estoy en lo que existe y no es esto
desconozco los mecanismos de las veces
cómo sortear lo que no se camina
no me pronuncio sobre tener la mano y no tenderla
lo cierto es que ya no importa
lo cierto es que hay una astuta labor en lo endeble
no son mías las victorias sino las alas
encontré mi cuerpo escondido en lo que me obsesiona
este animal ya sin furia
vengo entre las hojas como hoja seca y es tarde
y así comienza
hoy todo es pan de lo que vivo
-he hablado mucho de ello-
después de llover ese sol y girarse
que una palabra cualquiera venga a mi recibimiento
asumir los hechos y siempre distintos
permanecer fuera de todo lo que vinieron a decirme
pensar en ti y colocar todas las cosas
qué es confiar
sino cegarse los ojos y ocupar el lugar de lo que arrojan
quizá preguntarme por la luz para que todo se ilumine

4 comentarios:

Rafael dijo...

Muchos decimos como la protagonista de tus versos: "¿dónde quedó aquel tiempo...?
Un abrazo en la noche.

Darío dijo...

Los mecanismos de las veces han de ser los mecanismos por el cual, los poemas (suyos) desbordan o crispan. Un abrazo.

Jorge Ampuero dijo...

Y es que a veces no todo lo que creemos es lo que vemos o lo que es.

Besos.

Tomas R. Ramirez dijo...

Lo único bueno que tiene este blogspot de mierda, es que uno tiene la oportunidad de encontrar gente que escribe de verdad, como vos.