jueves, 18 de julio de 2013

no pasa nada




sentada en la copa del cielo,
en tus ojos una niebla más espesa
que la tela que teje la araña
tomi kontio 


 



ahora el horizonte sólo es un rasguño que saca lo peor de su rostro
sus ojos hurgan se implican aspiran a una interpretación
sin conseguirlo
vuela bajo su corazón lo que en cualquier día se condena en sus entrañas
lo que en cualquier día es triste en su sepultura
certificando así ese don que se le ha concedido
el de una inseguridad abrumadora
y cae irremediablemente
no tiene en cuenta la profundidad del espanto que le hiere
que le aguarda tras de todo
y todavía se expande ante él la mancha de lo difícil
todavía la carga de tener que ver para luego reprenderse
para luego decirse a sí mismo que no merece la pena esto de ser vulnerable
y seguir caminando

4 comentarios:

Darío dijo...

La imagen me parece de "Biutiful" (Es? yo soy torpe en cine, mucho más). El poema, la misma cadencia maravillosa de lo que se reconoce vulnerable. Un abrazo.

Tomás R. Ramírez dijo...

En general no suelen gustarme los poemas que describen hombres cuando son escritos por mujeres. Es muy difícil identificarse desde la mirada femenina. Somos muy distintos y las miradas son parciales. Aunque tengo que reconocer que este es un muy buen trabajo. Obviamente significa que tu sensibilidad va más allá de lo ordinario. En general, las mujeres tienden a sobre o subvalorarnos. En este caso, aunque hay ciertas palabras que indican algún tipo de juzgamiento, a la vez hay una puerta hacia la aceptación y, en algun punto, hacia el entendimiento. Y creo que es, a mi entender, lo que lo hace bueno.

Con respecto al poema en sí, es contundente. Aunque creo que me hubiese llegado un poco más sin el "ahora" del principio. Tambien hay una suceción de palabras algo incomodas, "certificando", "irremediablemente", "no tiene en cuenta", que le quitan algo de poética a mi parecer. Sin ofender, te respeto como artista, pero parecen sacadas de algún documento judicial. Aunque tal vez seas abogada. También la ausencia de comas, como que no había lugar para tomar aliento. Igualmente es un gran trabajo. Un gusto leerte.

Un saludo. Ah, y disculpa si no me humillo a mi mismo falsamente para intentar caerte bien. No va conmigo.

Anónimo dijo...

Todos y todas somos vulnerables, Hechicera de las Letras, porque si no lo fuéramos, si no sintiésemos ese dolor que los demás, y muchas veces nosotros mismos, nos infligimos, tampoco tendríamos la capacidad de sentir los buenos momentos y disfrutar de lo que nos hace felices y dichosos, sean las grandes o las pequeñas cosas de la vida.
Persevera, a mí me encanta tu obra, hay que seguir luchando por vencer al diablo, a nuestro diablo interior, aunque la gente no quiera ver ni escuchar hay que seguir creando, no podemos dejar de seguir pregonando la Verdad...

Gracias de nuevo por tu arte.

ohma dijo...

Merezca o no,y da los mismo hombre o mujer tenemos que reconocer que somos vulnerables y que el camino hay que seguir.
Saludos.