domingo, 21 de julio de 2013

eran como nosotros

nada que me levante que remueva
que me tumbe

carmen camacho




los tristes
los que se dejaron llevar por esos momentos de paz
por esos paréntesis de engañoso sosiego
y apoyaron la cabeza en su regazo
y dejaron pasar el tiempo
y no hubo rabia ni amor ni odio
nada que me levante que remueva
que me tumbe
y todo eso era un instante inflexible
un pequeño fin del mundo donde todos los consejos
no fueron más que mapas en la niebla

4 comentarios:

Rafael dijo...

Y al final como bien dices, "eran como nosotros"
Un abrazo.

Darío dijo...

Un poema para que cadencie el film de Von Trier... Melancholy... Digo belleza, me humillo.

Tomás R. Ramírez dijo...

No sé, parece bien escrito. Pero lo que transmite es tan neutro que no entiendo que gano en leerlo. En fin, tal vez a otro le sirva.

Anónimo dijo...

Y una vez más Hechicera de las Letras, los reflejos de los faros que nos guían en la singladura son los mismos que nos ciegan y nos hacen perder el rumbo "Como mapas en la niebla"...

Me ha encantado el poema, desgarrador y descorazonador, pero al mismo tiempo cargado de esperanza.