sábado, 24 de agosto de 2013

temo lo que no hay

Las cosas antes. Pero antes del insomnio, no hay sueños. No hay nada. En una época, estuve tomando hasta siete pastillas diferentes antes de acostarme, pero no me hicieron ningún efecto. Se me mueren las plantas. Lo importante es el párpado. Cierro los ojos, como si fuera verdad que puedo dormir, pero no puedo. No sé ser durmiente, cuerpo flotante. A estas alturas de la noche, me declaro incompetente. Predestinada a saber, exactamente, nada. Ahora, esto que no se puede ver ahora. Transportarse en el tiempo habiendo permanecido en la misma postura. La postura es un lugar. La postura de estar sola.
 
Alguien sería aquí suficiente. Una voz que me contara una historia, como cogiéndome de la mano, llevándome fuera, dándome un motivo. Viernes es mi única certeza. Apoya sus patas delanteras en la cama y me lame el rostro. Me gusta sentir su aliento. Esto es lo más cerca que vas a estar de la calidez, me digo ¿Sabe el animal de lo que hablo? El animal ha caído, el animal duerme y yo estoy en las sobras, a un milímetro del hurto, de hacerme preguntas y ver como, una tras otra, avanzan cogidas de la cintura, huecos por donde ni siquiera entraría un niño y donde todo se pierde.
 
Corro las cortinas y este deseo de contemplar la lluvia, de no apartar los ojos de la lluvia. Fuera, el suelo parece de agua ¿Qué oración es esta? Huele a limpio. Pienso en los pájaros con las alas listas esperando a que amaine. Me digo, la soledad es un pájaro que no puede volar. La soledad ha hecho de mí una playa. La soledad es estar a salvo. Llega desde dentro. Deberías alabar a lo que regresa, lo que acompaña y se funde, el mundo conocido. Deberías conformarte. Decirte, todo está bien.

3 comentarios:

Rafael dijo...

La soledad puede ser una buena o mala compañía según se tercie. Espero que tu protagonista encuentre la luz que busca.
Un abrazo.

Tomás R. Ramírez dijo...

Cada oración que escribiste en este texto es como un golpe en el alma. Increíble. Increíble.

Alicia sánchez dijo...

Cómo pesa la soledad a veces!!!
Maravilloso...!