jueves, 7 de noviembre de 2013

no es la luz


sino los besos que se pudrieron en la noche los que van encendiendo la mañana
labios que destruyó el aire
entre tu soledad de imaginarme y esta soledad de no tenerte

fuimos ese pájaro que revolotea su sombra por los charcos
hojas secas que caen y hacen las calles
una llama que envejece

nos llamamos nos contamos las cosas que nos pasan
la vida por ahora 
la distancia sólo nos ha dejado eso:
palabras

espero a que vuelvas como un condenado en sus horas más claras
mi cuerpo es un girasol siempre abierto y se equivoca
mi corazón parece un ahogado
pero sólo es un cartón que arrastra la corriente

7 comentarios:

Rafael dijo...

Es importante esa comunicación, aunque sea en el silencio.
Un abrazo.

Darío dijo...

Todo corazón arrastra errores. La cruz.

Jose M. Perez G. dijo...

siempre hay un rayo de luz y en la soledad de las palabras esta la multitud de los lectores, triste silencio pero cálidas expresiones saliendo del alma

mailconraul dijo...

Con Metallica de fondo tus versos suenan con bastante entusiasmo. Supongo que detrás de los besos podridos hay un dentista complacido. Veo que el corazón no ha desistido del todo, si le damos unas ligeras palmadas donde acaban las caderas, volverá a funcionar como un reloj suizo.

Erev dijo...

Cuánta melancolía. Hoy me mecen tus versos. Algún dí90 ntsa ya no será así :)

Carlos dijo...

Y entretanto, en el vacío de ese espacio anhelo y nostalgia se funden en versos apasionados que acarician el amor ausente

Nébula de arte

Tomás R. Ramírez dijo...

Increíble. Sos una poeta de la puta madre.