miércoles, 13 de noviembre de 2013

una debe ser honesta en algún lugar

decir toda la verdad
pero decir toda la verdad sería quedar expuesta
desnuda como un enfermo
como quedarse desnuda
fuera
en medio de la calle
donde a última hora los árboles se agarran a la luz
y el sol hace ese ruido seco al caerse
una debería ser honesta en algún lugar
pero de alguna forma callo
me empujo
fugo hacia tus ojos
me enredo con la paciencia de las piedras
hay una pequeña vía que va de nuestros ojos a las muñecas
una transfusión
ellos estudian nuestros ojos infectados
dicen epidemia peligro contagio
las palabras son esas
ya sé
pero yo no sé distinguir la enfermedad
yo estoy construyendo para ti otro lenguaje
digo los vasos sanguíneos hinchados de tanto
de qué dolor de qué sangre
como si nos atravesaran ramas de almendro los globos oculares
ramas que florecen de un cuerpo a otro en la andadura de un camino
que levanta medio país entre tu alma y la mía
ramas como manos que se buscan a tientas en el afán de alcanzarse
en la búsqueda temblorosa de nuestros cuerpos
que lejos tintinean solitarios la misma lluvia el mismo viento
y el tiempo nos mira se vuelve hacia nosotros indiferente
y la distancia es un campo de batalla

6 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

y si no se es....


no se es

Darío dijo...

En algún rincón donde el desgarro. Un abrazo.

Aseret Blueminda dijo...

Es... brutal

Carlos dijo...

Donde la honestidad y el silencio sean beso..

Tomás R. Ramírez dijo...

Muy intenso, Bel. Es genial.

mailconraul dijo...

En cualquier sitio menos en la cama (por no ofender afanes u obsequiar frustraciones). La verdad, igual que la intimidad, es difícil de conseguir; pero tu inspiración ha resuelto todas las incógnitas. La verdad duele, la verdad nos deja desnudos ante el mundo; si bien, solo la verdad nos libera de absurdas pleitesías.