sábado, 25 de enero de 2014

he abierto las ventanas

desde el silencio caen las pocas hojas que les quedan a los árboles
y pienso en el diálogo de la caída
en tu pelo encanecido
en pájaros varados en el aire
como viejas que rezan pasan los días de rodillas una vez
todas las veces
yo quisiera que la mañana no fuera una nueva piedra
que el tiempo que pasa fuera agua limpia que me lavara la cara
y no un aire frío entre los ojos
a veces olvido que soy algo muerto que se ha quedado solo
y que todavía es capaz de salvarse
soy un mendigo que atraviesa cualquier calle del mundo
buscando su casa de siempre
y son las mismas cosas
siempre las mismas cosas mis partes feas
sin embargo pongo música
y la música humedece mi corazón reseco
ahora recuerdo el amor como una ciudad enmudecida
cuando pienso en ti las palabras son tantas
se repiten se arremolinan en el papel
comienzan a enfangarse
cuando pienso en ti pienso en 8 idiomas una forma sencilla de decir:
vuelve
cuando pienso en ti pienso en colores que aún no existen

3 comentarios:

Rafael dijo...

Y lo malo, (o lo bueno), es que pensamos muchas veces en esa figura idealizada o real.
Un abrazo en la noche y feliz domingo.

Noelplebeyo dijo...

nada como esperar con buenos aires

mailconraul dijo...

¡Cuántos colores se corresponden con una persona y cuántas trabas dirimen la personalidad! El amor es pensar en el otro renunciando a uno mismo. Tu poema es un pedazo de alma infinita!!!!