sábado, 1 de febrero de 2014

el día se abre

y yo me pregunto cuál será su esperanza
yo quisiera abrir de ese modo una mano
examinar el mundo
y no sentir que me fallan las fuerzas
se habrán de cumplir una por una mis energías
golpeando una puerta que no se abre
y no seré capaz de decir nada que no me hiera
me digo todo lo que cae me hace una casa de invierno

me digo todo lo que cae volverá de otra forma
pienso en un acto constante de interpretación
y de castigo
como una niña sentada en la tierra húmeda
rodeada de inscripciones que dejó una lluvia antigua
como quien discurre difícilmente el fondo de un cristal oscuro
hace un momento vino el amor y se fue creyendo que estaba dormida
quién ordena esta necesidad esta falta de calor gimiendo
mi corazón es un atado de leña que se pudre en una soledad extraña
vienen mis amantes a dejar la mesa limpia
y se van
entro al espectáculo del amor con una sola entrada en el bolsillo
pero yo quisiera no hablar ahora de amor

implorar como quien apedrea
¡qué se callen los poemas de amor
qué se callen!

decir puedo escribir los versos más alegres esta noche
y llevarlos colgados al cuello

autoengañarme como el ave que se come a sus crías
sin resignación sin remordimientos

6 comentarios:

Pablo Moreiras dijo...

Uhm… este poema tuyo me ha gustado especialmente… muy hipnótico… el día se abre y el poema se cierra sobre ti…

Saludos

Rafael dijo...

Versos escritos bajo la sombra alargada de Pablo Neruda.
Un abrazo.

mailconraul dijo...

Hay amantes que dejan la mesa sucia y se van. Dejan las cosas a medio hacer y un orgasmo inacabado (los platos en el fregadero sin escurrir su pegajosa melancolía). La mayor parte del tiempo arrastramos la mugre y la piojera de un amor sin escrúpulos dispuesto a abandonarnos y zaherirnos dejando ese desasosiego que llamamos distancia: un olor a caverna platónica y retrete sentimental.
Versos escritos bajo la alargada sombra de un falo que nadie ha querido limpiar con la boca (una parodia de Rafael!). Tus poemas son manzanas, pezones de un mordisco de carne!!!

Vuelve y Quédate dijo...

Gracias por escribir cómo lo haces...me ha encantado...quizás las caídas en invierno dejan huellas profundas en la nieve...

Vuelve

Anónimo dijo...

"Todo lo que cae volverá de otra forma"...Mientras, nosotros hemos de perseverar y no dejarnos arrastrar por el torbellino de la vaciedad...hay que resistir.
Gracias Hechicera de las Letras, continúa por la senda del Monte Parnaso.

Tomás R. Ramírez dijo...

Cuanta pasión Bel, me encanta. Creo que cuando te enojas te ves más bonita.