viernes, 4 de julio de 2014

cuando ocurre una lo nota dentro

escucha en silencio la gota darse a la tarea
dejarse caer regular
...............regular
...............regular
y en silencio una se queda escuchando el rebotar del agua
contra la piedra
como quien se pone de rodillas
hasta aplastarse los pechos en la tierra
repitiendo de forma incansable
aparta de mi corazón horadado esta gota
como si hubiera alguien
rezando
no sé cómo
hacia algún lugar

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La laceración del alma es la más dolorosa de todas Hechicera de las Letras, pero una vez la superamos, es la que más fuerte nos hace...
Intenso texto este último, me ha retrotraído a tiempos más oscuros.
Muchas suerte con tu nuevo proyecto.

Amando García Nuño dijo...

Luego, nos llegamos a acostumbrar, el murmullo de la gota nos hace compañía.
Abrazos, siempre

crisisonfire dijo...

Siempre regular. Qué bello