lunes, 28 de julio de 2014

esto es casa


mi gata maullando
con una claridad terrible
con una voluntad intacta
como una niña con los brazos extendidos
le digo eso que haces son dos cosas a la vez
esto es casa
un sobrio impasse
yo cruzándome con mi gata en el pasillo
y este silencio entre las dos
todo lo que no se nombra como una semilla adentro
adentro
como un árbol dentro que me diera sombra
-tu patio madre
a las ocho de la tarde-
¿qué eres tú ahora? tú que tuviste manos tranquilas
en tus manos
y el efecto era mejor que una pastilla bajo la lengua
¿qué eres tú ahora?
¿qué vino el día a decir de tí?

la soledad es el camino más corto entre tú y X
la soledad no se crea ni se destruye
sólo se transforma
esto es casa
mi gata durmiendo sobre mi brazo mientras escribo

5 comentarios:

San dijo...

Compré tu nuevo poemario, lo leo despacito, como se bebe un buen vino, saboreandolo.
Espero y deseo que encuentres el arcoiris que buscas.
Besos.

María Góngora dijo...

¿te has fijado que la foto de Babel es muy muy parecida a la tuya de la cabecera?

El subconsciente te hace retratarla como si fueras tú...y eso es bueno.

te beso.

Darío dijo...

Sin dudas, la casa es mucho más que sus paredes...

Aseret Blueminda dijo...

Muy bonito.

Un abrazo!

mailconraul dijo...

A veces los gatos tienen la costumbre de comerse a sus crías muertas.