domingo, 17 de agosto de 2014

Cuando el niño era niño no sabía que era niño,
para él todo estaba animado
y todas las almas eran una.

Peter Handke

tan sencillo como conocerse en un parque
y ser dos niños unidos en lo puro

Antonio Alfonso Jiménez


a veces lo que me queda para el combate son algunas cosas que leo, me dices las ramas se mueven, casi ha anochecido, veo volar a los pájaros y lo entiendo todo, no sé qué, pero lo entiendo y me quedo más tranquilo, y pienso que quizás tú sí puedas entenderme si te cuento que a veces parece que el viento sopla como si supiera lo que busco y que yo le pregunto y le pregunto, con la misma insistencia de esa niña que es niña y que tira de la chaqueta de su padre para que le preste atención y le compre la bici verde del escaparate, la del manillar brillante, pero que el viento siempre me la juega, que siempre se lleva el dedo índice a la boca y sonríe y me da la espalda, a veces lo que se queda dando vueltas es un historial de mensajes, como aquel día, cuando hablabas de una de mis fotos, hubiera sido súper amigo de esa niña del gorrito de lana dijiste, recuerdo que una vez tuve esos ojos, tenía un tiburón de plástico, miraba el cristal de la mesa y mi casa era el techo reflejado y era sólo mía, y ahora, que el viento ha vuelto de noche y no me deja dormir y acaricio a mi gata para poder dormirme, pienso como si me perdiera poco a poco y cayera finalmente en un río y sé bien que el agua podría estar contaminada pero ya es tarde, ya estoy haciéndome las mismas preguntas sin respuesta para nadie,  preguntándome cosas como ¿dónde va el viento cuando parece perderse para siempre? ¿por qué lo llaman amor si es un cubo de Rubik? la tristeza ¿es un animal de sangre fría? ¿qué se dicen dos niños que se conocen por primera vez en un parque? ¿cuánto hace de? ¿cuánto hace que no? ¿que no te tocan con las manos? tus pájaros, cuando llegue el momento ¿tendrán a alguien que les vende el ala rota? ¿que les abra el pico con cuidado? ¿que les meta migas de pan para que no se te mueran de hambre?

7 comentarios:

Rafael dijo...

Pájaros llenos de vida...
Un abrazo.

Aseret Blueminda dijo...

A mí el viento también me ensordece de dudas.

mailconraul dijo...

¿Por qué lo llaman cubo de Rubik cuando quieren decir amor? ¿Los enamorasos no aciertan con el color de sus caras? ¿Deberíamos decir desamor a todos los rompecabezas que no llegamos a entender?

Amando García Nuño dijo...

Quizá lo angustioso no sea hacerse esas preguntas. Quizá el pavor de vivir sea intuir una, una sola respuesta.
Abrazos, siempre

Anónimo dijo...

el silencio jamas llega ha serlo...lo confirma el olfato.

Anónimo dijo...

el silencio jamas llega ha serlo...lo confirma el olfato.

Anónimo dijo...

el silencio jamas llega ha serlo...lo confirma el olfato.