domingo, 3 de mayo de 2015

Meto las manos en mis bolsillos Haydn
y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.
Tomás Tranströmer

busca la luz, una luz que le enfurezca, vive como quien se ha distraído unos momentos antes del pistoletazo de salida, piensa que esos minutos se han llevado lo mejor de él y lo lleva como puede, fuera el viento eleva bolsas de plástico y hojas secas como una escena de American Beauty, ¿cuáles eran tus héroes? se dice y sonríe, le parece que todo el mundo tiene un diagnóstico, se ha acostumbrado a observar las cosas desde la distancia, cada día se entrega a la desaparición, en su trabajo suda, le parece que desactiva minas terrestres, cada noche que no duerme florecen orquídeas bajo sus ojos, si pudiera soñar soñaría con animales hechos de briznas de hierba, paciencia o adiestramiento, paciencia o adiestramiento ¿qué habrá de ser mi morada? el sol se oculta tras la línea del cielo y sólo nos queda la soledad del otro, hemos perdido la capacidad de reconocernos en los espacios abiertos, amor, sal amor, pon amor donde no hay amor, aunque, llegado el caso ¿sabría él amar? ¿dar silenciosamente? como un hipocampo pariendo

6 comentarios:

LucyJ. dijo...

Publiqué tu texto de dientes de leche en mi blog, puse un enlace redirecionandolo al tuyo, si quieres que cambie algo o lo quite hazmelo saber.
http://nuncafuimosinmortales.blogspot.com.es

Darío dijo...

Creo que sí, que perdimos la capacidad de indagar texturas... Un abrazo.

Rafael dijo...

Buscamos la luz tantas veces...
Un abrazo.

Periquilla Los Palotes dijo...

:)

Ana Patri

Bluemīnda dijo...

me encantó.

sólo nos queda la soledad del otro...

Anónimo dijo...

El Amor lo puede todo, Hechicera de las Letras, solamente hay que dejar que fluya, solo hay que dejar que crezca...
"Orquídeas bajo los ojos", ¿metáfora de las más profunda desesperación o los infinitos padecimientos y laceraciones del no correspondido?
Gracias, por todo, gracias.