martes, 23 de junio de 2015

mi temor es mi dios
antes de mi temor yo no era nada
mi temor cae
y se levanta como siempre
y nada ha sucedido
como los perros yo también tengo corazón
y las horas son imprudentes
terrible mi fuerte impulso
no basta la elocuencia
una tras otra
desperdicio las visitas de los ángeles
hago un tigre de todo
acaricio durante horas mi temor
consiento a mi temor
me alimento de mi temor
como un perro que se come sus heces

5 comentarios:

Rafael dijo...

Realidad y temor.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Un mordisco de dolor y laceración. Duros versos, Hechicera de las Letras, se vislumbra pesadumbre extrema entre líneas.
Gracias por seguir creando, los que disfrutamos permitiendo que tus obras penetren nuestro ser apreciamos mucho tu esfuerzo y dedicación.
No cejes en tu empeño de arrojar luz sobre las sombras de este valle de lágrimas.
Siempre, gracias.....

Bluemīnda dijo...

bestial

eduardo jqk dijo...

¡Chss!... Que quién la teme, la pierde.

mailconraul dijo...

Alimentar el intestino con lo que sale del intestino, amar a Dios sin temor!!!