lunes, 8 de junio de 2015




El cielo estaba lleno de tinta azul sin usar
Elise Plain


¡salven a los niños! ¡por favor! ¡despunta un día! la luz viene a buscar a cada quien a su cama, un pájaro se posa tímidamente en el alféizar de cualquier ventana y los niños no juegan en la calle todavía, no ríen, cada uno a su manera, no huyen de una herida imaginaria, no acaban emboscados en las retinas de los perros para sentirse a salvo ¡salven a los niños! ¡por favor! ¡escuchen! aún no ha pasado el peligro y emergen dos alas de sus trenzas y sus ojos aún son azules y en ellos hay una mujer haciéndose la muerta en el mar, cielo, tinta azul sin usar, mantengan sus ojos despiertos toda la noche con largas plumas de ala de búho empapadas en agua y huelan el mar ciudad adentro, sacudan de sus zapatos el polvo para que no quede nada de esta guerra, llévenlos consigo en el viento y aplaudan juntos cuando éste abra paracaídas en una campana de flores o clave con puntillas sus hombros al horizonte ¡salven a sus niños! vamos ¡corran! ábranse el pecho de lado a lado y dejen que pisen la tierra, vayan con ellos de la mano y desemboquen por los prados como una nube parda de bisontes, dejen de ser caballos atascados en el fango, dejen de crecer a toda costa, no pongan más cosas en la balanza frágil de su pensamiento, no sirve, no va, esta sensación de haberlo dicho todo, este monólogo con la misma pared de siempre, este discurso grande como grande es el vacío, nunca dejarán de caer las hojas secas bajo una calle de árboles rojos y nunca dejará de ser cada hoja que cae un acontecimiento y aprendan a despedirse como una bolsa de plástico que levanta el aire, como pasan de largo lentamente las nubes, esa dulce sensación de extravío y contraten una banda de jazz para su entierro, a dos mil años de su muerte, antes de emprender su fuga, porque el niño es lo que es y a veces está en uno y se acuerda de sí mismo y sabe que morir sólo es un malentendido, otra aventura impredecible

1 comentario:

Rafael dijo...

Suscribo tus letras y ese "salvad a los niños de su inocencia..."
Un abrazo.