lunes, 17 de agosto de 2015

así como la parra virgen se levanta
por encima de la tierra
y poco a poco inventa un lenguaje
trepadoras que no tienen nada
y a las que nada detiene
que se tejen enredaderas
entre las viejas paredes de piedra
y las atraviesan
que recubren pacientemente
lo que alguna vez fue un pueblo pesquero chino
en las islas Shengsi
en la provincia de Zhoushan
vagabundas y sin tregua
en una forma extraña de adoración
o empoderamiento
así está en mi naturaleza no rendirme

5 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

camuflaje

Anaïs Costa dijo...

no rendirse nunca es lo mejor que se puede hacer a pesar de las dudas y siendo consciente cuando es necesario o permisible hacerlo, sin dañar. me ha gustado mucho.
un abrazo :)

Iosune De Goñi García dijo...

Cuánta belleza hay en la red que tejen las plantas, en la tela que forman tus palabras.

mailconraul dijo...

¡Sólo rendirnos cuando el oponente nos ama, pero tener concertada la habitación de antemano!

Anónimo dijo...

Vida, solamente eso, vida.

Gracias, Hechicera de las Letras