martes, 6 de septiembre de 2016


Tengo el amanecer que merezco como un golpe bajo.
Tengo el amanecer que merezco y es idéntico a una lágrima
Jesús Montoya

a punto de morir y sin embargo no
estamos vivos
Selva Casal




el día no es todavía un rostro
¿a qué me enfrento? no lo sé realmente
el viento parece que va a derribar la casa
sopla contra mi alma como contra una muralla
y tengo miedo
yo que por corazón tenía un apache
bailando la danza de la lluvia
levantando las manos hacia los relámpagos
regreso de los campos amargos
de las oscuras minas
para huir de la violenta visión del mundo
pero dónde huir
si quedan tan lejos las montañas de mi pueblo
donde era hermosa la ignorancia
y los viajeros nos contaban
que cada ciudad era de un color distinto

1 comentario:

Anónimo dijo...

Llega un punto en el que nos sabemos si por corazón tenemos un apache bailando la danza de la lluvia o la de la guerra, pero al menos algo late en nuestro pecho, y eso es vivir.
Gracias Hechicera de las Letras, cuando el otoño irrumpe en nuestras vidas con frío y lluvia, tus versos son un cálido refugio que no falla.